
Cumplo condena en la cárcel del silencio
sumida a la infinita lejanía de tus labios.
Cumplo condena inútilmente en un charco
de versos en vitrina.
Supongo que en la vida de cada escritora
existe un paréntesis que se extiende
hacia el silencio.
Manifestación de hojas en blanco
y de hojas arrastradas por el otoño
tan perenne.
Supongo que en la vida de cada escritora
existe un paréntesis que se cierra
con el renacer de una magia nueva.